Maternidad
Social
En todo el mundo hay mujeres que viven
solas, y muchas veces la profesión que ejercen
no las satisface y quizás muchas añoran
tener hijos e hijas, pero no pueden. Por otra parte,
existen niños y niñas sin padres. Es
por eso que Aldeas Infantiles SOS se ha dado a la
tarea de reunir a esas mujeres y a esos niños
y niñas.
Ejercer las funciones de madre en una Aldea Infantil
SOS es una nueva profesión femenina. Centenares
de mujeres en todo el mundo han aceptado y tomado
a su cargo una familia SOS y desempañan así
una “maternidad social” ya que asumen
el papel de una madre para un grupo de niños
y niñas huérfanos o que carecen del
cuidado de sus familias biológicas.
Aparte del talento o capacidad para educar, las mujeres
que desean ser Madres SOS en una Aldea Infantil SOS
deben, sobre todo, dar prueba de su gran ternura y
amor pues los niños y las niñas. Dado
que los niños, niñas y jóvenes
de las Aldeas manifiestan una profunda necesidad de
atención y ternura, y en muchos casos padecen
de miedos y angustias.
La educación de cada niño y niña
exige, ante todo, ayudarlos y curarlos. Sabemos lo
importante que es para el desarrollo normal del niño
o la niña la relación estrecha con la
madre. Sólo en virtud de esta relación
se puede establecer la base necesaria para la educación
La Aldeas Infantil SOS, quiere ante todo, restituir
al niño que carece del afecto de sus padres
biológicos el amor de una madre. Ella constituye
el centro de la labor educativa. Por supuesto no basta
sólo con el amor, es claro que amor sin firmeza,
sin precisión de las exigencias presentadas
al niño a la niña y sin conocimientos
ni capacidades pedagogicas no puenden tener éxito.
Pero no hay buena educación si no hay amor.
Si el niño no se siente querido y seguro en
su nuevo ambiente, ser´na inútiles las
medidas educativas. Más bien podrian conducir
a nuevas complicaciones y a crear nuevos complejos.
Educar a un niño o niña exige ante todo
compartir con el o ella sus penas y sus alegrías,
poco cabe esperar de un sistema que no se proponga
en primer lugar establecer vincules humanos.
Una niña de una Aldeas Infantil SOS, de trece
años de edad dijo un día: “Nuestra
hermana pequeña estaba enfermam vino el médico
y luego vi llorar a nuestra madre SOS. Ahora se cuán
beunas es nuestra madre y lo mucho que nos quiere.
Yo también quiero ser tan buena como ella”.
Es la madre quien debe de poner los cimientos de toda
la futura labor educativa de la Aldeas Infantil SOS,
ella es la que ha de darle al niño y/o la niña
la seguridad que tanto necesitan y la que ha de llevarlos
al convencimiento de que son queridos. No olvidemos
que, a fin de cuentas, son las madres quienes crían
a toda la humanidad.
Las madres de Aldeas Infantiles SOS deben de ser
mujeres con actitud positiva ante la vida, espiritualmente
sanas y con un fundamento religioso. En tanto posee
una personalidad sólida y firme, la madre de
la Aldeas Infantil SOS es un ejemplo vivo para sus
niños y niñas. Las Madres SOS a través
de la maternidad social pueden darle a los niños
y las niñas un nuevo sentido a las vidas de
cada uno de ellos.
Todo niño y niña tiene una necesidad
innata de cuidado materno, necesita tanto del cariño
de una madre como de una cama, de vestido, del pan
de cada día de seguridad, de protección
y de respeto.
La mirada de una madre, su mano que acaricia suavemente
la frente del niño o la niña dormida,
los esfuerzos y los sacrificios que ella asume por
amor a su familia, le revelan al niño o a la
niña que esta en un hogar y que ahora tienen
un camino hacia una vida sana y con amor.
Cuando un niño o niña llega por primera
vez a una Aldea, se sorprende al escuchar a los demás
niños y niñas decirle con naturalidad
“mamá” a la mujer que está
encargada de la familia. Y es que cuando llegan a
su nueva casa… a su hogar encuentra hermanos
y hermanas quienes están jugando o haciendo
sus tareas o bien ayudando a su mama a preparar el
almuerzo. Dentro de la casa logra ver fotos de muchos
acontecimientos importantes dentro de esa familia.
Al ver alrededor de la casa encuentra otras casas
muy parecidas y miles de risas de niños y niñas
por doquier, esos son los sonidos de una Aldeas Infantil
SOS
Es por eso que la bondad y el amor materno hacen
posible que la vida de cada niño y niña
dentro de una Familia SOS se convierta en una vida
sana y alegre.
Las madres SOS confian en sus hijos e hijas, lso
ayudan y los protege, para tejer nuevamente con su
tierna mano, los hilos que habían sido cortados
entre el niño y el mundo.